¿Por qué digo todo esto? Me contaron hoy por la mañana, que un médico fue interceptado en el anillo periférico, le robaron su vehículo y lo dejaron amarrado a un poste. Quién sabe cuántas horas tuvo que esperar el doctor para que alguien pudiese ayudarle. Luego, a medio día, mientras compraba una ensalada, me cuenta un señor que a la dueña de ese negocio la intentaron secuestrar después de salir del supermercado. Por suerte la mujer pudo escapar ilesa.
En Honduras, ahora una persona no puede aspirar a comprar una casa, un vehículo nuevo, tener ahorros en banco o simplemente comprar una computadora o un teléfono móvil porque si uno de los miles de delincuentes que existen en este país lo ven, simple y sencillamente acaban con su vida.
Decepciona no poder tener paz en estas Honduras.
Sinceramente,
Hugo


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